Algunas notas sobre el diseño

Un arte modesto, en cuanto a su ambición artística pero grande, en cuanto a su vocación de utilidad. Utilidad para la economía y también para la cultura del entorno social en el que se aplica.
El diseño es una actividad creativa en la que el autor no precisa de ningún pedestal, como dice Bruno Munari y donde el resultado se mide con la resolución del problema propuesto. El diseñador no practica un tipo de “arte separado de la vida, con cosas bellas para mirar y cosas feas para usar” sino que trata de hacer más hermosas las cosas cotidianas en las que interviene.
En nuestro Estudio, no buscamos definir un estilo marcado por el que se nos reconozca. Tratamos de resolver los problemas que nos proponen con imágenes, ideas o sistemas que aporten las mejores soluciones y que dibujen un paisaje mejor y que lo hagan con el menor ruido visual posible.
Los procesos de diseño son generalmente complejos, siempre más complejos en la elaboración de un logo y un programa de Identidad que en la portada de un libro. Con numerosos bocetos e ideas que se cruzan, se discuten y se aprueban o se cambian. Siendo siempre, el resultado final, una suma algebraica entre lo que el diseñador y el cliente aportan, suman o restan.

El rastro de los diferentes bocetos realizados en el proceso de las propuestas descartadas y del resultado final son la mejor manera para comprender el alcance y las enormes posibilidades del diseño como disciplina de proyectos. Como un canalizador de las posibilidades creativas y su aplicación a la realidad social.
Manuel Estrada crea en 1989 un estudio de diseño, Manuel Estrada Design, integrado hoy en día por un equipo pluridisciplinar de doce personas lo que le que permite abordar el diseño y la gráfica en todas sus expresiones.
El estudio ha desarrollado numerosos proyectos de identidad corporativa y comunicación, ha diseñado la identidad gráfica de museos y exposiciones, creando centeneras de cubiertas de libros, ha pilotado la dirección de arte de revistas y elaborado identidades visuales y eventos para instituciones públicas y empresas privadas. Ha realizado la señalización de espacios y la comunicación para diversos organismos y empresas. Proyectos, todos ellos, aplicados en papel, en soporte digital, sobre la propia arquitectura o en todos estos soportes a la vez.
En el Estudio somos conscientes de que un proceso de diseño bien hecho consiste en encontrar la solución más creativa y adaptada al proyecto propuesto. Consideramos el estilo más como una rémora que como una ventaja y nos divertimos con esas búsquedas afanosas y veloces detrás de las que, siempre, hay muchas más horas y bocetos de lo que el resultado final aparenta. Nos adaptamos a las necesidades del problema que estamos abordando en cada momento sin pensar demasiado en aquellos que afrontamos ayer o en los que afrontaremos mañana.
Nuestra experiencia nos enseña que, para conseguir un óptimo resultado de diseño es necesaria una relación fluida y personal entre quien hace el encargo y quienes proponemos las soluciones gráficas y de comunicación. Nuestro trabajo verdaderamente tiene sentido cuando las ideas, las imágenes y el diseño cumplen con el objetivo para el que fueron realizados. Expresando soluciones, que normalmente son el producto de una reflexión serena y de la complicidad con el cliente, sea este de una institución grande o de una empresa pequeña, del ámbito público o del privado.
Pero no basta con que el diseño guste o que el cliente lo apruebe. La búsqueda de soluciones implica comprometerse en todo el proceso de nacimiento, aplicación y crecimiento de un proyecto. Si uno se involucra en proyectos en los que emocional e intelectualmente cree, se renuevan las fuentes de creatividad y productividad.













